by Maria Alonso

Se acercan fechas de festivales, con carteles que me recuerdan los tiempos de mi adolescencia (Smashing Pumpkins, Garbage, Europe!!! Wilco, Black Eyed Peas, duro golpe el de Prodigy… incluso nacionales como Ska-P o Mojinos y locales como Lax’n’Busto…) Cualquiera diría que esta generación de músicos se han fundido sus fortunas y vuelven a por más. Las realidades seguro son muchas y variadas, pero lo cierto es que son bandas que llevan más de 20 años sonando y cuyo momento de gloria pasó hace más de una década, y hoy vuelven a ser cabeza de cartel.

¿Pero qué nombres contienen estas marcas? ¿Qué músicos hay detrás de cada grupo? ¿Siguen siendo los mismos tras tantos conciertos? La gran mayoría de ellos han cambiado varias veces de bajista, guitarrista, pianista, incluso solista (vienen aquí al caso los ejemplos de Guns’n’Roses o Queen + Adam Lambert). Como apunta el periodista musical del New York Times Rob Tannenbaum en su artículo del pasado día 10 de abril: “If you’re a purist who wants to see only bands with their full original lineups, you’d better love U2.” Y es que a muy pesar de los fans más acérrimos de éstas y tantas otras bandas, la marca suele pesar más que sus componentes. Pero eso es lo último en lo que piensan unos 3 o 4 o 5 jóvenes cuando empiezan a sonar mínimamente bien juntos.

En el mismo artículo del NYTimes, Loren Chodosh, un abogado especializado en entretenimiento, asegura que “A band agreement, in a lot of ways, is like a prenup. “It’s about what will happen if things go wrong and somebody leaves, which nobody wants to talk about. Bands don’t start to hate each other until they’re successful.”

La ley determina por defecto qué relación habrá entre una pareja y sus hijos en caso de separación según el estado civil bajo el que decidan vincularse; pero no hay tal presunción legal en caso de descendencia artística y musical. Parece duro, frío y pesimista tener que pensar en términos de separación cuando se está en un momento de unión y creación. Al final, una banda, su nombre, su logo y sus canciones son como un hijo para los músicos que la crean. Por tanto, ¿qué mejor que acordar entre todos desde un principio qué vinculación va a tener cada uno de los integrantes de un grupo con su prole?

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here